La diferencia entre habitaciones apunta a la barrera de la señal Wi-Fi.
Si la prueba junto al router entrega la velocidad contratada y en la habitación la conexión se desploma, el cuello de botella no es tu plan de internet sino los obstáculos físicos (paredes, espejos, distancia) en el camino de la señal.
- Haz una medición junto al router y otra en la habitación.
- Compara las dos lecturas registradas en el historial de Linka.
- Si la caída se confirma, reubica el router en un lugar elevado o agrega un nodo mesh.

